Por Sergio Sinay - Especialista en Vinculos Humanos
Desafío para varones:
Reinventar la paternidad

¿Qué es un padre?
Hasta hace veinte años la pregunta era fácil y la respuesta también:
"Un padre es el dador de la semilla, para que la mujer (su mujer)
engendre un hijo.

Es quien mantiene económica y materialmente a esa mujer y a ese hijo.
Es quien da el apellido y la identidad al hijo. Es quien establece las leyes dentro del hogar. Es quien otorga premios o, sobre todo, castigos cuando esas leyes se transgreden.
Es quien se responsabiliza de su familia ante la sociedad."

Durante generaciones esto no se discutió y así funcionó la sociedad patriarcal. Bastaba con cumplir con esos preceptos, para que un hombre fuera considerado un buen padre.
Pero en el comienzo de un nuevo siglo la respuesta ya no parece tan simple. Probemos otra vez:


¿Qué es un padre?

*¿Es el hombre que comparte con la madre la responsabilidad de mantener el funcionamiento del hogar, puesto que ambos trabajan y sus aportes de tiempo y de dinero son bastante parejos?

*¿Es el hombre que se casó con la madre de sus hijos, que después de un tiempo se separó y que ahora ve a los chicos dos o tres veces a la semana, mientras convive con su nueva esposa y sus nuevos hijos?

*¿Es el hombre que no quiere repetir lo que su padre hizo con él y por lo tanto se niega a ser autoritario con sus hijos y deja que ellos elijan con acierto que o naveguen sin rumbo buscando su destino?

*¿Es el hombre que se retira de sus espacios porque siente que ciertas situaciones externas (generalmente económicas) lo superan y que no tiene energías para ocupar "su" lugar?

*¿Es el hombre que se responsabiliza de la salud, de las tareas escolares y de los problemas emocionales de sus hijos, el que se convierte en el mejor confidente de ellos y el que libera a la madre de exigencias tradicionales para permitirle transitar su camino profesional o vocacional?

*¿Es el hombre que elige brindar a sus hijos servicio de enseñanza, transmisión de valores y de memoria, guía emocional y protección?

 

Cambio de juego

Las opciones podrían continuar. Pero basta con éstas para confirmar algo evidente: la familia ya no es lo que era, y el padre tampoco. Una encuesta privada que se hizo en 1994 en la Capital Federal preguntó a 300 hombres de entre 25 y 72 años si había cambios entre ellos como padres y sus padres: el 78 por ciento respondió muchas. Lo que no les resultó tan fácil fue explicarlas.

Acostumbradas a certezas de hierro, muchas generaciones de hombres y mujeres no dudaron sobre cómo ser padre o madre. No había opciones, además. No es nuestro caso. Esta es una época de incertidumbres. Las incertidumbres multiplican las opciones y actualizan la posibilidad de elegir y de hacerse responsable de las elecciones.

La socióloga francesa Evelyn Sullerot, autora de El nuevo padre, dice: "La piedra angular sobre la que se edificaba el sistema patriarcal se ha roto". ¿Desde cuando? Según ella, desde que en los años 50 apareció la píldora y la mujer pudo hacerse cargo de la anticoncepción, que antes corría por cuenta absoluta del hombre. A partir de entonces, cada vez más, la decisión de tener un hijo empezó a ser discutida y compartida. "En pocos años se pasó del reino del padre al de la madre -dice-, aunque gracias a Dios la mayoría de las parejas discute y decide en común este tema".

Lo cierto es que ése fue -casi inadvertido- un primer paso en el cambio del modelo tradicional del padre. Y a él se sumaron, en las décadas siguientes otros: el crecimiento del rol social y laboral de la mujer, la consiguiente transformación de la familia, cambios en la educación, en las relaciones humanas, etc.

También en 1994 -Año Internacional de la Familia- la ONU hizo varias encuestas, con este resultado: hasta los años 60 la casi totalidad de las familias estaban constituidas por padre, madre e hijos; hoy el porcentaje total se reparte en familias monoparentales, parejas no casadas con hijos, madres solteras, familias ensambladas (segundo matrimonio con hijos previos), etc.

En el 22 por ciento de las familias argentinas en el año 2001 el jefe del hogar es una mujer (esto significa 2 millones de mujeres divorciadas, solteras o viudas). En vista de este panorama, ¿cómo definir al padre, qué características atribuirle?

 

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