Número 13
Lic. Adriana Penerini - Psicóloga *

Amo a mi hermanito!!!
Aceptar al nuevo integrante de la familia....
Una tarea que no cuesta poco trabajo...
 


Agradecemos a Verónica P. por la foto de sus hijos Benjamín y Estanislao.

Dejemos que sientan, que digan...digamos...

Una vez asomada a un carrito con capota mirando el nuevo medio hermano de una amiguita de mis hijas, alabándolo como uno suele hacer con esas hermosas criaturitas...(Sobre todo cuando no es uno el que cambia tanto pañal...) observé la cara de la primogénita que no era de alegría lo que se dice alegría...entonces -tal vez por deformación profesional- le dije a ella:
"A veces no lo querés mucho no?
No es medio plomo cuando llora cerca tuyo sin parar?"
El padre interceptó mis palabras y duro y firme me respondió...nada que ver ella está RE CONTENTA ¿?

Cuando hablo de no sumar sentim9ientos que desearíamos que tengan es no menospreciar lo sentimientos negativos para dejarlos afuera.
Hay que hacerles un lugar para que no se transformen luego en síntomas que traerán aparejados otros problemas que no sabemos a veces por dónde comenzara resolver.

Aceptar los celos

Ninguna cosa o situación en este mundo nos genera una emoción que no sea ambigua.
O mejor dicho toda sensación que seamos capaces de sentir como Sres. humanos que somos viene acompañada por su contrario...
Si estamos felices!!!
Seguramente habrá algo de tristeza...
Si estamos tranquilos y descansando, se asoma alguna ansiedad...
Si extrañamos mucho a alguien a veces hasta creemos que preferiríamos no verlo nunca más.
Somos raros?
Estamos locos?
No nuestro cerebro y nuestro corazón como el universo todo funciona por pares opuestos.
Hay que aceptar el par.
hay que hacerle un lugar a la ambigüedad y no censurara ni censurarnos que haya emociones contrapuestas.
Así como nosotros en vistas de ser padres otra vez estamos saltando de alegría y temblando de susto...los que vana a ser hermanos por primera vez sienten cosas raras en la boca del estómago y en medio del corazón.
Tal vez por su edad no tengan palabra para explicarlo o tal vez las que tengan no les alcancen...
Habilitémolos a celar, a pelear a defender su espacio., a enojarse.
Enseñémoles a querer y a conocer a otro y a hacerlo parte de a poquito.
ya a parecerán los sentimientos positivos...pero demos tiempo porque el que NUNCA CELA es un poco el "bicho raro"
Es lógico, temer perder la exclusividad, el amor, el desenfreno de abrazos y mimitos que supimos despertar en padres y parientes cercanos y lejanos...

 

"Quién tuvo la idea?"
Primero nos quieren convencer...de que vamos a tener con quien jugar...de que ya no vamos a dormir solitos...
de que vamos a ser los mayores...
De que tendremos a quien enseñarle todo lo que sabemos, y a quien cuidar etc. etc. etc.

Pero a nadie se le ocurrió pensar que estábamos felices así, en nuestra primogénita felicidad, munidos de un despotismo a prueba de bala y con todo el lugar -por poco que fuera- para desparramar nuestra indiscutible simpatía y hasta a Papá Noel con una bolsa llena TODA para nosotros...
Quién sospechó y por qué que queríamos perder algo de esto?
Quién tuvo la GENIAL idea de que repartiéramos los juguetes...renunciáramos a nuestro carro en el que -apretados sí- pero todavía cabíamos...
Quién supuso y pos de qué que seríamos felices con tamaña noticia.

Un hermano!!!
Nadie nos deja margen para el pataleo..debemos ceder y renunciar aceptar y callar y todavía brindar nuestro apoyo.
Nos dicen que nos traerá un regalito desde la panza para nosotros.
Para qué queríamos más regalitos si nunca nos faltó nada.
la "baba" de las tía verdaderas y postizas nos cayó encima más de una vez y los comentarios aún ante nuestros más temible caprichos siempre habían sido de comprensión, adulación y afecto.
(A veces desmedido!)

Cómo dar la noticia?
Al principio de la nota hablé en primera persona, y como una damnificada en vivo y en directo por la temible sorpresa de haberme hecho de una hermana a mis tres "añitos".
Con el tiempo iba a aprender a quererla...MUCHO...pero no creo que haya que restarle importancia a este evento familiar que también es un hito personal que marca nuestra vida para siempre...
Ahora voy a hablar como profesional.
Lo ideal para dar noticias de este tipo es que los padres estén cómodos y tranquilos con lo que van a informar.
Son ellos los que deben estar seguros de que quieren compartir sus novedades con el hijo o hija y qué es lo que quieren transmitir.
también es muy importante que piensen cuándo.
A algunas parejas las deja más tranquilas hacerlo luego de superado el primer trimestre, que es cuando hay muy pocas probabilidades de que algo no deseado ocurra.
A otras les gusta participarlo ya desde el primer instante y a veces con esto contrarrestan los efectos que igual ocurren y a veces son peores si el niño sospecha de que "algo distrae a mamá y papá".
En general sea cuando sea que lo digamos los niños ya están al tanto...difícil de explicar pero cierto.
Tienen todos los sentidos más a flor de piel y "saben" aunque "no sepan".

Qué reacción esperar
Nos gustaría que diga alborozado "Era justo lo que yo soñaba!!!"
O una cosa más formal como "No sabré cómo retribuir este gesto!"...
Sin embargo lo que ocurre es algo diferente.
Lo ideal es que los dejemos expresar como sea, que no les orientemos la reacción hacia lo que queríamos que sucediera y que SOBRE TODO, no les digamos lo que SUPUESTAMENTE deberían sentir.
Frases como:
La madre dice:
-Vos deberías estar muy contento...
El hijo piensa:
-(Por qué)
-Vos vas a quererlo mucho!
-(Si?)
-Nunca más vas a jugar solo en tu cuarto..
-(Qué horror!!!)

Moraleja
Y otra vez hablo como aquella nena de 3 años que tuvo que hacer un lugar...fue bueno aprender que hay otros...que el corazón crece y que hay espacio para más gente y que el que llega va a tener también no solo un regalo que nos traerá de la panza, sino mucho para dar y para recibir.
Está muy bueno.
Pero es un proceso que como padres todos deberíamos acompañar, estando a la altura de las circunstancias.

Lic. Adriana Penerini
Psicóloga
Especialista en maternidad paternidad y crianza
Directora de Bebé a Bordo
Autora de la aventura de ser mamá
Nuevo Extremo. Tercera Edición.
Para contactarse

adrianapenerini@bebeabordo.com.ar

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