Número 13
PARA REFLEXIONAR

Vamos a tomar del libro Ser padre es cosa de hombres de Sergio Sinay*, una idea y luego un ejercicio para que cada padre que tenga ganas se plantee a sí mismo.
Es bueno reafirmar el protagonismo que tiene el varón en la crianza actualmente, para fortalecer ese lugar, es necesario que los papás se nutran de muchos elementos y se atrevan a un conocimiento interior más fecundo, así lo ocupara con mayor seguridad y en plenitud.
  Foto Karina Andrada
   

"El espíritu explorador, una característica ancestral y profunda del varón, en lugar de fructificar desde esa perspectiva, se fue convirtiendo en una trampa envolvente para los hombres. El explorador, el aventurero, solo podía consagrarse como tal si se convertía en el Llanero Solitario. Esos son, en fin, los grandes héroes masculinos con los cuales crecimos. Seres solitarios que siempre van, que nunca regresan, que son narrados, pero que nunca narran.
Cuando el padre está presente, cuando afirma su carácter único, cuando ejerce la responsabilidad, que no es obediencia, se convierte -me atrevo a decir que automáticamente- en un narrador:
Cuenta cómo es el mundo
Cuenta cómo fue mientras el creció y se desarrolló.
Cuenta cómo fue su vida en ese mundo.
Cuenta con quién la vivió.
Cuenta las emociones y los sentimientos que desarrolló en ese mundo y en esa vida.
Cuenta de dónde viene, quiénes fueron sus ancestros.
Cuenta cómo ha sido su camino para llegar hasta el punto en el que hoy se encuentra.

 

Mi papel en la memoria de mis hijos
Ejercicio

1. De qué manera les transmito información, relatos, vivencias, de las que fui testigo, protagonista receptor y que tienen que ver con la identidad de ellos.
2. En qué aspecto de mi relación actual con ellos soy un vínculo con la familia, con la sociedad, etc.
3. Hay facetas de mi trabajo, de mis relaciones, de mi ser en el mundo sobre los cuales no les doy demasiada información o nos los hago partícipes porque considero que no es importante para ellos.
4. Conocen mis hijos mi historia personal:
Cómo y dónde crecí, dónde y qué estudié, quiénes eran mis amigos, a qué jugaba, cuáles eran mis habilidades, mis hobbys, mis aventuras infantiles y juveniles, cómo fueron mis amores, como nacieron mis gustos y mis aversiones, etc., etc.
5. Cuando les digo "En mis tiempos era diferente" les explico? o me limito a hacer juicios de valor sobre el presente o sobre el pasado?
6.

De qué manera y en qué aspectos siento -hoy aquí- que trasciendo en mis hijos? Es esa trascienda un resultado natural y fluido de nuestro vínculo, es algo que ellos se proponen tomar de mi, es algo que yo impongo en ellos?

*Sergio Sinay coordina grupos de masculinidad,
es escritor, autor de entre otros libros, Esta noche no, querida y Hombres en la Dulce espera.
Para comunicarse con él escribinos a la revista contacto@bebeabordo.com.ar,
que le reenviamos tu inquietud.

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