Número 14
Nota de tapa - Lic. Susana Zurchmitten *


Y el hierro dónde está???

Estamos llenas de ganas, llenas de ilusiones, llenas de espectativas y sueños, pero nuestros glóbulos muchas veces se van empobreciendo, y sentimos que nos faltan las fuerzas para enfrentar tanto desafío.
A veces se lo atribuímos al ánimo, a la ansiedad, a los miedos, pero…cuidado!!! Podemos modificar muchas cosas, si aprendemos a alimentarnos mejor.

Las funciones del hierro
En el embarazo la alimentación es fundamental, porque de ella depende en gran parte la salud de la mamá y el bebé.
El hierro es uno de los nutrientes que debe cuidarse especialmente, ya que la anemia es uno de los problemas que se presenta con mayor frecuencia durante el embarazo.
Las mujeres embarazadas necesitan hierro para reponer las pérdidas basales, aumentar la cantidad de glóbulos rojos y satisfacer las necesidades del nuevo ser, y de la placenta.
Si la madre no tiene depósitos suficientes de hierro y no recibe una cantidad suplementaria de este mineral, puede sufrir un agotamiento progresivo de hierro durante el embarazo, pues las necesidades del feto predominan sobre las de la madre.
En la segunda mitad del embarazo la necesidad aumenta porque se deben completar las reservas fetales para los primeros meses de vida.
Se deberá, por lo tanto, aumentar el consumo de hierro. Lo más usual es que el médico aconseje un suplemento.
La anemia en el embarazo puede determinar un mayor riesgo de infecciones, bebés de peso bajo, o mayor dificultad en el parto. Además, puede dejar una carencia importante que va a influenciar la salud y la energía de la madre, tan necesarias en los primeros meses de vida de su hijo.

Y dónde lo encontramos?
El hierro de los alimentos puede estar bajo dos formas: hem o no hem; el hierro hem es el proveniente de la sangre animal, por lo tanto se encuentra en los alimentos animales (carnes) y es de mayor absorción; además, no depende de otros constituyentes de la dieta.
El hierro no hem se encuentra principalmente en los alimentos vegetales, y tiene una menor absorción; hay algunas medidas que se pueden tomar para aumentar su biodisponibilidad, por ejemplo, adicionar vitamina C a esa comida, a través de un jugo de naranja, o condimentando con limón, o tomando limonada. Otra medida útil es acompañar aquellos alimentos vegetales que nos aportan hierro con una porción de carne; ésta combinación facilitará la absorción del hierro vegetal.
La absorción del hierro se lleva a cabo de acuerdo a nuestras necesidades; durante el embarazo, si los depósitos están carentes, la absorción será mayor. Debemos evitar el consumo de té común o café después de comidas con aporte de hierro, ya que inhiben su absorción.
Entre las sustancias que inhiben la absorción del hierro no hem se destacan los fitatos y fosfatos, presentes en mayor cantidad en las harinas integrales. De todas maneras, el hierro y otros minerales aportados en los alimentos integrales es mayor que en los panificados refinados. El salvado de trigo o de otros cereales tiene un fuerte efecto inhibidor, por lo cual se debe evitar su adición en las comidas donde se aportan alimentos ricos en hierro
La absorción del hierro de las legumbres es baja; no obstante, estos alimentos son fuentes importantes de hierro no hem en la dieta actual y se puede optimizar su absorción a partir del agregado de vitamina C a esa comida, por ejemplo utilizando el limón como condimento en una ensalada con legumbres; por otra parte, las legumbres son ricas en ácido fólico, que contribuye a evitar las anemias y mejora el rendimiento del hierro.

Amor desde la cocina
Por la Lic. Adriana Penerini
No pienso que las mamás deberían ser eximias cocineras, nada de imaginarse todo el día cortando ajíes o saltando cebolla.
Lo más fácil es que estemos en la calle cortando camino, saltando de taxi en taxi si nos sobra un plus para eso, o de colectivo en colectivo para robarle unos minutos a la jornada laboral, y devolvérselos a nuestros hijos…
Somos esas, las que corremos como locas, las que nunca llegamos a la hora en que deberíamos llegar, ni tenemos TODO en orden, si pudimos depilarnos, nos falta el brushing, si nos hicimos el brushing, cancelamos ya dos veces el turno para el PAP …y vamos al dentista SOLO si nos duele la muela…
Ya sé, no creo que estoy muy lejos de parecerme a eso, ni que haya tantas que no sepan qué hacer con su tiempo libre, y circulen por los SPA de puro aburrimiento…

Sin embargo seguimos siendo de alguna manera las reinas de la cocina, y aunque sea uno de los ambientes que menos frecuentamos, tenemos la corona puesta, "¡ Qué va a ser!!!" y TODOS los súbitos -me perdonarán los hombres?-
empezando por el señor en cuestión, esperan que de una u otra forma, la cena esté servida.
Los almuerzos se arreglan por ahí, pero la cena y/o el desayuno, siguen siendo dos comidas que en general se toman en la casa.
Podríamos cumplir con mucha efectividad y altura nuestros deberes "REALES" si tuviéramos un poco de coherencia entre algunas informaciones de Nutrición, y la forma en que organizamos nuestras compras.
Qué compro en el Supermercado, qué alimentos elijo, qué comemos, la manera de alternar los diferentes elementos, todo hace a que estemos mejor, tanto física como anímicamente.

Los estragos que una mala (y por qué no rápida) alimentación generan en nuestro organismo, y en el alma, no se ven muchas veces hasta la adultez con diferentes déficits , como de calcio,-osteoporosis, por ejemplo- o con determinados excesos -hipertensión arterial- como el consumo indiscriminado
de sal.
En el momento privilegiamos comer algo fácil y económico, en todo sentido, menos caro, menos complicado, pero a la larga termina teniendo un costo muy alto.
Las futuras mamás aprenden mucho de estos temas durante el embarazo, ya que tienen una conciencia y una permeabilidad diferentes, para captar nuevos elementos, es momento de aprovechar ese aprendizaje en pos del bien familiar, que a la larga será también el bien de cada uno.

Algunas sugerencias:
(Tómenlas o déjenlas)
*No se pierdan del placer de cocinar en casa TODAS las veces que puedan.
*Más cerca de la Naturaleza esté el origen del alimento que compramos y comemos, más efectos beneficiosos nos producirá.
*Revisen y rescaten las recetas familiares de "ambos bandos" de las familias de origen.
Siempre es nutricio comer un budín, pero más lo es, si es hecho como lo hacía "la Bove".

Cuidemos nuestra Nutrición en todo sentido.
Comer, es ingerir alimentos, nutrirse es -como con el hierro- llenar las resevas con todo lo bueno que podamos conseguir, para cuando sea necesario usarlas.

 

 

   
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