Número 18
PARA REFLEXIONAR Por la Lic. Adriana Penerini (*)


Estamos estrenando otro año!!!
Algunos estrenamos ya unos cuántos, otros recién comienzan esta aventura de la vida, otros estrenaron ya un montón.
Sea como sea, para la mayoría, un año nuevo es la posibilidad de tener una agenda vacía y la esperanza de llenarla con citas maravillosas.
Un año nuevo siempre viene bien.
Quién no tiene algún tema pendiente de resolución, alguna cosa que prefiere olvidar, alguna cicatriz de esas que solo el tiempo cura…
Quién no tiene la loca idea de que porque es capicúa o bisiesto o par o impar o el primero del siglo o el último donde el otoño registró la temperatura más baja …algo maravilloso puede pasarle.

A todos nos viene bien una nueva oportunidad que nos de la vida, un "borrón y cuenta nueva" como dicen por ahí, un nuevo contrato con el destino, la posibilidad de cambiar alguna de esas cláusulas que parecían inamovibles.
Re-contratar…y hablamos de contrato y se nos aparece la ley, la responsabilidad de cumplir, el compromiso de las partes…
Contrato suena a dinero, a sociedad, a proyecto, sin embargo, a veces la nueva oportunidad no llega sola, sino que hay que salir a buscarla.
No solo tenemos los argentinos necesidad de un cambio para todos, sino muchas veces aparece la necesidad de un cambio para cada uno de nosotros.
Hay muchos problemas que nos aquejan y cuyas soluciones nos exceden, pero hay un montón de otros temas que sí podemos cambiar cada uno, desde el lugar que habitamos y nos pertenece.
El año solo no va a traernos de por sí la suerte que muchos están esperando.
"¿Cómo va a ser este año?" preguntan los periodistas varios a todos los diversos gurúes locales - astrólogos-economistas-políticos-presidentas de asociaciones de mujeres, etc- "Cómo será el 2006?"…vuelven a insistir.
Y los consultados, en general con dudosa fama, los llenan de respuestas que nos obligan a un zapping urgente.
El 2006 no será… al 2006 tendremos que hacerlo ser y esta es toda la diferencia, el I-chin, las runas o el verídico oráculo de Delfos podrán responder ambigüedades, que tomaremos como mejor nos guste o nos convenga, sin embargo lo único que podrá transformar este año en un año memorable por sus cambios positivos será el compromiso, la garra y el respeto que cada uno ponga por lo que haga.
Cada uno digo, todos, de arriba para abajo.
"Si los políticos cuidaran a su pueblo - les dije por ahí a unos colegas que admiro- como nosotros cuidamos a nuestros pacientes"!!!
Si cada uno DE VERDAD se propusiera, que algo de todo lo bueno y lo malo que conoce, se potenciara para crear un elixir que sí pudiera hacer alguna magia que nos transforme! ¡Qué bueno sería!
Creo que este año puede ser tan malo como otros, intrascendente como otros tantos o tan bueno como el mejor, pero es una decisión que debemos tomar no solo en conjunto, sino también individualmente.
Es difícil, dirán por ahí, con el hambre, con el no trabajo de tantos, con la desolación que significa el habernos sentido a la deriva, y el tener la brújula así, como de cotillón como de chasco…o derretida como los relojes de Dalí…
Es verdad, nadie dice que sea fácil, tampoco tendría por qué serlo, en la vida no solo cosas buenas nos van a ocurrir, y esas serán oportunidades para volver a nacer, como en año nuevo, para decidir nuevos contratos, para profesarnos a nosotros mismos nuevos amores…
Deberíamos preguntarnos en privado…- con o sin espejo mediante- : "Merezco algo mejor?"
Si hacemos ese ejercicio y la respuesta es sí, pero en serio, de adentro y con ganas, algo haremos para conseguirlo, o algo no haremos para postergarlo.
Si miles, millones, creemos que lo merecemos algo bueno pasará, si más millones lo preguntan y lo creen, el mundo podría tener un esperanza de mejorar.
Y cuando hablo de "Merezco algo mejor", no estoy hablando de cuentas bancarias, no, estoy hablando de relaciones, afecto, trato, cuidados del espacio de uno y el de todos, veracidad, justicia, protección, oportunidades.
El año nuevo puede permitirnos una vida nueva, pero solo si estamos preparados para ejercerla y para gozarla.
Puede pasar aquello que soñamos, pero nada solo pasará…

Queremos un año mejor, una vida mejor, un mundo mejor?
Hagamos todos (TODOS) lo que sabemos que tenemos que hacer.


(*) Lic. Adriana Penerini
Especialista en maternidad paternidad y Crianza
Directora de Bebé a Bordo

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