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Número 19 I N F O R M E Psicomotricista Paula Landen(*)


La industria de los objetos referidos al sostén materno.
La Psicomotricista Paula Landen*, con quien realizamos en Bebé a Bordo los Talleres de Shantala para la Crianza, expone en este análisis algunas contradicciones propias de nuestra cultura, en relación a cómo cargar a nuestros hijos, sin dañar nuestro cuerpo, el suyo o el vínculo.

"….nuestro mundo de las máquinas, hijo de la ciencia y del capital, de la paz y de la guerra, es una criatura equívoca. Genera al mismo tiempo instrumentos de producción y de destrucción, bienes de producción y obsesionantes pedidos de mayor consumo".
( Roberto Neri 1963)

Mochilas o quepinas???
Los llamados cabestrillos, quepinas, chales, aguayos, en Argentina, en los centros urbanos, han tomado el nombre de mochilas para bebés y los últimos años estas mochilas están siendo desplazadas por los "portabebés" que no son sino, una réplica de los cabestrillos pero con modernas telas, ganchos seguros que reemplazan los nudos manuales, y rellenos de guata que hacen del porta bebé un lugar más confortable y anatómico.
Diferentes marcas ponen su sello pero no difieren en calidad y diseño.
La diferencia radical entre una mochila para bebé y un portabebé es que, la mochila, por su diseño, hace que el bebé adopte con sus piernas una posición antinatural: las piernas separadas por una tela que le atraviesa la entrepierna, la separación es aún más amplia que la que genera el pañal. El bebé además permanece en forma vertical, no tiene posibilidad de juntar sus brazos, ambos quedan generalmente a los lados del cuerpo.
El portabebé en cambio, le permite adoptar al bebé una posición "como si estuviera en brazos", acunado, sus piernas y brazos quedan más libres, el peso del cuerpo modela la tela y el bebé recibe sensaciones propioceptivas ya que queda envuelto y ceñido (no como en el fajamiento). De alguna manera recupera sensaciones familiares como cuando estaba dentro del útero.
Cuando el bebé crece puede adaptarse a la posición más vertical como la mochila, otorgando mayor contacto visual con el entorno.

 

De upas…historias para contar
Hace un tempo recibo a D. en mi consultorio, llega con una hermosa tela norteña bien colorida atravesada en su torso, allí dentro muy cómodo traslada a J., se lo ve apacible.
Le pregunto por la tela, cómo se la anuda y me cuenta que en realidad había comprado un portabebé moderno, pero su gato marcó territorio sobre éste con la orina y resultó difícil quitarlo, de manera que para resolver el traslado de manera segura decidió tomar el agauayo (de Bolivia) y que le ha resultado muy cómodo, de hecho el resto de sus visitas al consultorio ha venido de la misma forma.
"Me resulta muy cómodo llevarlo como canguro, incluso cuando estoy en casa, a veces solo se calma dentro del aguayo"


Para D. evidentemente, lo esencial fue haber captado las sensaciones de su hijo, el bienestar de estar en un contacto corporal íntimo, sin el temor de malcriarlo y más allá del objeto de sostén.
He escuchado también a varias mamás que lo compran y finalmente no les resulta cómodo, nunca llegan a entender bien cómo colocarlo en su cuerpo ó como acomodar al bebé.
En las tribus de diferentes culturas, el uso de las quepinas resulta natural, todas las madres lo usan y las hijas desde pequeñas lo incorporan en su memoria para implementarlo en la crianza, sin necesitar un aprendizaje especializado para su utilización.
El uso de estos objetos de sostén y traslado por un lado mantienen cerca al bebé, necesidad primaria y por otro lado, es una solución para combinar trabajo y maternidad.
El cabestrillo, aseguraba al bebé en una postura cómoda al tiempo que libera los brazos de la madre para recoger frutos, sembrar o tejer.

 

Hoy en día podemos encontrar publicidades de portabebés, cuyo marketing de venta son fotos, en las cuales muestran a las mamás con sus brazos libres hablando por celular, mientras cargan al bebé.
Cierto es que el celular se utiliza frecuentemente para el trabajo, el riesgo es que se tome como un recurso para mantener cerca corporalmente al bebé, pero alejado de estar contactado empáticamente con él, percibir sus sensaciones y dialogar con todas las herramientas del lenguaje no verbal, a las cuales los bebés están abiertos para captar y responder.
Es interesante observar las propagandas de estos portabebés tanto en imagen visual, como las palabras y frases que acompañan las fotografías
Algunas fotos de publicidad van acompañadas por palabras o frases que se sustentan en el conocimiento de la verdadera función de sostén desde el aspecto del desarrollo emocional, por ejemplo:

"una manera amorosa segura y muy anatómica para llevar a tu bebé"
"vos y tu bebé bien cerca"
"contacto y seguridad"
"llevalo cómodo y seguro desde el primer día de vida, amamantalo con privacidad"

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* Paula Landen es Psicomotricista.
Trabaja con mamás y bebés desde hace muchos años
especializándose en Shantala y Grupos de Juego para mamás y Bebés

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