Revista Nº 21 NOTA DE TAPA - Por Lic. Adriana Penerini (*)

¿Es lo mismo tener 20 que tener 40, es lo mismo cualquier edad para enfrentarse a la maternidad… para animarse a esa aventura…?
Algunas dicen que sí, que qué duda cabe, otras no piensan lo mismo…
La verdad es que ya son muchas cientos, miles, las que pasados los 35 años siguen sin ser madres aún o acaban de serlo…

Edad del alma

Podríamos pensar juntas que en lo esencial hay muchas similitudes, y que los pechos no preguntan la edad de sus dueñas cuando dejan que la leche se derrame, si la mujer en cuestión está amamantando y escucha un bebé llorando cerca.
Las lágrimas no preguntan la edad a la dueña de los ojos, para aparecer a chorros en medio del parto, en ese primer e inolvidable contacto con el hijo…
Las mujeres no tenemos edad, si se trata de emocionarnos o de asustarnos o de disfrutar…
Las personas no tenemos edad, cuando se trata de aquello que emociona en lo más visceral ancestral y profundo.
Así, la habrás escuchado por allí, circula la frase que dice que” la edad es un estado del alma."
Edad del cuerpo

Pero tenemos cuerpo y el embarazo también sucede en el, y el tiempo pasa y es un reloj inexorable que sigue más allá de nuestras voluntades y de nuestros planes que no son pocos…
La edad es una realidad que determina algunas cosas y dicen por ahí que, ciertamente, hay situaciones que se viven de maneras distintas.
Lo mismo lo mismo no puede ser, seguramente si lo viviste habrás encontrado algunas diferencias.
Hay riesgos que aumentan, a veces es más difícil lograr la concepción, en ocasiones hay que recurrir a los procedimientos de fertilización asistida.
Los óvulos tienen la misma edad que las mujeres que los llevan.
Actualmente, como profesional, estoy investigando este tema con más de 300 testimonios, vamos a compartir algunos en esta nota**, y pronto tendré mucho más para decir, por ahora, es el consultorio con sus historias cotidianas, los grupos de mamas con quienes reflexionamos luego de la Gimnasia para embarazadas, y la vida en general quienes van alimentando mi trabajo y dándome cercanía con estas nuevas madres.
Madres grandes?
Madres viejas?
Primíparas añosas como la obstetricia las llama aún.
O simplemente madres.
Son muchas y se están tomando el derecho de ejercer sus deseos en mitad de una vida que antes era mucho más breve, y las obligaba a apurarse con todo.
Los ánimos se acomodaron a la nueva expectativa de vida.
“Voy a vivir 80 años? Pues entonces si tengo ganas reinicio mi maternidad o la descubro, no me voy a quedar con las ganas…qué duda cabe, la tecnología está también de mi lado.”
Este es el pensamiento de muchas, el sustento de esta nueva manada que ha empezado a aullar, tímidamente.

 

Diferentes maneras de dar

Una mamá de 20 años tal vez no deba hacer memoria para cantar a su bebé o jugar con el hace poco en realidad ha sido ella una niña y tiene el cuerpo aún entrenado para tirarse al piso y para correr detrás del hijo o los hijos cuando están dando sus primeros pasos.
Las mamas más grandes tal vez tengan que hacer memoria, y por ahí es verdad que sean más reacias a jugar naturalmente, pero si tienen más paciencia o unas ganas de antes guardadas que sacarán a relucir apenas puedan.
El cuerpo puede estar más cansado, el impacto de un embarazo deja algunas huellas, y el cansancio de las primeras etapas sin dormir puede hacer estragos en algunas, sin embargo el bebé también aporta nuevas energías, saca pero da.
Ese es el milagro pide… pero otorga con creces…
Vale bien la pena a veces estar cansada para disfrutar de esta experiencia una vez más, o por primera vez.
No hay coincidencia en todos los discursos, la edad puede marcar algunas diferencias a grandes rasgos y realidades como la presbicia -esa dificultad para enfocar- pueden estar presentes y hacer de las suyas si hay que leer las letritas chiquitas de las contraindicaciones de algún jarabe… pero hay anteojos y lentes y hay descanso planeado si hace falta, y puede recibirse ayuda doméstica si uno se la provee o la sabe pedir, en fin.
Algunos dolores articulares o falta de flexibilidad, sobre todo por vidas sedentarias…
Pero las ganas y el llamado, si es profundo, no se andan fijando en esos “detalles”.

Te invitamos a ver por Utilísima televisión, Mi bebé, en su emisión especial -que en Argentina va los días martes a las 9 y a las 18, ver en otros países- mamas de 40.

Te sugerimos leer:
  Todavía puedo ser madre
Autor: NAGLE, DOREEN
La aventura de ser mamá
Autora: Adriana Penerini

 

Conocé testimonios de mamás de 40

Gracias a las mujeres que nos enviaron su historia y contestaron a nuestro cuestionario.
Estamos trabajando para aprender de ellas, y aprehenderlas con el fin de conocer más a estas nuevas modelos de la maternidad.

Moraleja???

Es verdad para nada puede ser lo mismo tener 20 que tener 40, ni para ser mamá, ni para viajar por primera vez a Italia, los ojos están entrenados de otra forma y el corazón sabe cosas distintas, y tiene otras vivencias más tiempo lleve en este mundo, no obstante el punto está , como siempre digo, en la convicción, en la fuerza con que vivimos lo que vivimos, ni a los 20 ni a los 40 todo va a ser una lecho de rosas, pero la experiencia seguramente va a superar los límites que la edad puede tener por si misma.
Se los aseguro.
Con energía y buen humor… muchos milagros son posibles.

 
Agradecemos a Valentín y su mamá Karina; Mateo y su mamá embarazada, quienes ilustran nuestra nota.

*Adriana Penerini
Psicóloga, especialista en Maternidad, paternidad y Crianza Prevención y tratamiento de la Depresión Post-parto.
Directora de Bebé a Bordo Institución y editora y directora de esta revista on-line, www.bebeabordo.com.ar
Colabora con el site www.planetamama.com, y con el Programa de Utilísima Televisión, Cocina para Bebés.
Mamá de dos hijas, Antonina y Giovanna.

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