Asesoró:
Laura Márquez, esteticista del SPA Maternelle.
En esta etapa sentirás profundos cambios
físicos que se irán incrementando a medida que transcurra
el embarazo. Por eso, es
importante sentirte lo mejor posible
y cuidar como nunca tu cuerpo. Cuando la panza vaya creciendo,
la piel se irá poniendo más tensa y un rato de relajación
diaria será fundamental para sentirte mejor. Para esto,
uno de los mejores tratamientos son los masajes. ¿Las razones?
Ayudan a estimular la circulación, prevenir los edemas
y disminuir los dolores lumbares. Está comprobado que una
o dos sesiones semanales producen un gran alivio, y es
una forma de descargar tensiones mientras cuidás de tu
cuerpo y de tu bebé.
Hay que tener en cuenta que los masajes
se adaptan para cada tipo de embarazo. Para eso se realiza
un cuestionario antes de empezar el tratamiento para conocer
la situación de cada madre. A partir de ahí se elegirá
cuál será el mejor masaje.
Quiero que me trates suavemente
Los masajes se pueden realizar en cualquier etapa del embarazo,
hay mamás que sienten necesidad de hacerse un masaje
desde los primeros meses y otras solo lo necesitan hacia
el final del embarazo y en el post parto. Prácticamente
no se toca la zona de la panza, sólo se utilizan aceites
de jojoba, rosa mosqueta y extractos cítricos para humectar
y tonificar la piel. Las zonas donde más se trabaja son:
las piernas, la espalda y la columna.
Los masajes hacen que la madre disfrute
de los nueve meses más relajada, que esté preparada para
el parto, y además cuide su cuerpo de una forma muy natural.
Celulitis en el Post Parto
¿Qué hago con la celulitis?, es una de las preguntas más
frecuentes que formulan las embarazadas luego del parto.
Hay pautas sencillas que se pueden seguir, solo es cuestión
de adquirir el hábito
y ayudarse con programas especializados.
Consejos para evitarla: tomar agua
para que la depuración que realizan los riñones funcione
correctamente; consumir poca cafeína y alcohol en forma
moderada; no recurrir a laxantes; moderar la ingesta de
sal; realizar deportes de bajo impacto y no fumar.
Distintos masajes
Masajes relax: se realizan con aceites naturales y emulsiones.
Ayudan a mejorar la circulación y alivian la presión
en la espalda, el cuello y las articulaciones. ¿Los beneficios?
Relajarnos y dormir mejor.
Masajes aromáticos: son masajes realizados
con una mínima presión. Los movimientos son lentos e invitan
al relax. Se utilizan aceites tibios que pueden ser de
naranja, lavanda o bergamota. Son ideales para las contracturas
musculares típicas del embarazo.
Drenaje linfático manual: consiste
en realizar una estimulación manual de los vasos y ganglios
linfáticos para favorecer el drenaje de líquidos retenidos,
principalmente en los miembros inferiores. Sirven para
mejorar la circulación y ayudan a combatir la pesadez de
las piernas generada por la hinchazón. Se aplica en los
últimos meses del embarazo y debido a ciertas contraindicaciones
se debe realizar bajo prescripción médica.
Tratamiento de
prevención de estrías:
las estrías son la consecuencia de lesiones que se producen
en la parte mas profunda de la piel, a nivel de las fibras
de colágeno y elastina, estas lesiones terminan en cicatrices
blancas que se manifiestan en la superficie de la piel.
El embarazo es un aliciente más para la aparición de estrías,
y es una de las principales preocupaciones de las mujeres
porque pueden dejar una marca en la piel difícil de eliminar.
La terapia a seguir consiste en mantener la humectación,
conservando así la elasticidad y resistencia propias de
la piel. Este tipo de tratamiento se realiza con productos
ricos en vitaminas A, E y C y aceite de rosa mosqueta.