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  Revista Viva - Diario Clarín -15 / 10 / 2006

Parirás en salud

Episiotomías, goteos y cesáreas son hoy parte del lenguaje cotidiano del nacer. Cada vez más mujeres buscan redefinir el parto: de acto médico a ceremonia íntima femenina. Y sinónimo de salud.

Texto: Irina Jorolinsky - Fotos: Rubén Dirigilio

Nina está en su casa. La luz entra con fuerza desde el patio e ilumina los ambientes y su pequeño rostro. Se oye música y a ella parece gustarle. Duerme tranquila, mientras Verónica Di Michele y Sebastián Bianchini, sus papás la miran con ternura. Nina nació allí, en su casa, hace sólo dos meses. "Jamás habíamos pensado en tener el bebé en casa. Me parece que se asocia a los hippies o a la irresponsabilidad", se sincera la madre , de 32 años.
"Comenzamos a pensar en la idea de a poco, después de leer mucho e informarnos y, sobre todo, buscando una atención diferente.
Queríamos un obstetra que respondiera a nuestras preguntas, que nos dedicara más tiempo del que pasábamos en la sala de espera. Visitamos a muchos médicos hasta encontrar uno con el que nos sentimos cómodos", recuerda . "Tener un hijo es un cambio muy grande como para no ser protagonistas", confirma Sebastián, músico de 32 años que compuso una canción para Nina que le canta desde que estaba en la panza.

Cada vez más mujeres o parejas buscan un parto "más humano" y huyen a la episiotomía como rutina, de la cesárea innecesaria y del uso de medicamentos para inducir las contracciones y acelerar el parto. Quieren ser escuchadas y respetadas. Del lado de ésta búsqueda parece estar también la media sanción obtenida en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires para el proyecto de ley que propone ampliar de tres a siete meses la licencia por maternidad para las empleadas de la administración pública, y les brinda cinco días, en lugar de tres, a los papás.
También existen muchas parejas que eligen un parto diferente, en la casa o en el agua, en sintonía con una vida aliada a cierta filosofía de comunión con lo instintivo y la naturaleza. Pero aunque la búsqueda del parto humanizado se expande en la Argentina y en el mundo, aún son pocos los médicos, que dedican el tiempo suficiente a cada mujer que transita las cruciales etapas del embarazo y parto. El sistema de salud de las obras sociales agrava el problema.
"Un médico cobra poco por atender un parto, entonces debe tener muchas pacientes. Eso conspira contra el tiempo que le puede dedicar a cada una" dice la médica Alicia Lapidus, jefa del servicio de Obstetricia del Hospital Fernández. "Lo ideal para un parto humanizado es que la mujer pueda elegir y, cuando algo no va bien contar con los recursos para solucionarlo", dice la especialista.

Liliana Ortiz es la mamá de catalina, una beba de 20 días que despierta de noche a sus papás. "No quería que me hicieran una cesárea o una episiotomía si no era necesaria", cuenta Liliana. " Catalina se adelantó un mes. Eso no impidió que naciera por parto natural. Me pusieron poquita anestesia, entonces pude sentir las contracciones. Las últimas me dolieron un poco, ¡pero es tan lindo!, dice. "Apenas nació, me pusieron a la nena encima y, como no tuve puntos, enseguida estuve bárbara. El mismo día del parto, ya me levantaba", recuerda a pura sonrisa esta docente que vive en Floresta y trabaja en Moreno.

PARTURIENTAS EN APUROS

"Intentamos resignificar el escenario de parir y nacer.
Proponemos atravesar el proceso del parto y nacimiento en libertad, con respeto hacia la autonomía de cada pareja, respetando los tiempos de estos procesos, con contención y priorizando los intereses de la pareja y no los del médico". Así se pronuncia el obstetra Carlos Burgo, quien se dedica desde hace 25 años a asistir partos humanizados, un gran porcentaje de ellos a domicilio.
"Lo importante es dónde se realiza. Puede ser en una clínica, en la casa o en un hospital, en el lugar donde la pareja se sienta más cómoda", explica Burgo, autor del libro Parir con Pasión, contrapone el parto humanizado al medicalizado, que es la variante que rige en Occidente. " es práctica común que el parto comience naturalmente. Se induce a través del goteo de oxitocina, de la colocación de prostaglandinas en la vagina y de la internación precoz de la mujer. Lo que se busca es provocar -suministrando artificialmente hormonas que la mujer que la mujer produce naturalmente- una actividad uterina intensa que abrevia el trabajo de parto. Esta actividad tan intensa es agresiva para la mujer, entonces se recurre a la anestesia peridural para atenuar el dolor", explica Burgo.

DAR A LUZ DE PIE

Los propulsores del parto humanizado resaltan que muchas de estas intervenciones médicas asocian el parto a una enfermedad (en algunos casos incluso las parturientas entran en sillas de ruedas al sanatorio). Otras prácticas intrusivas son el rasurado de la zona púbica, el enema y las camillas que obligan a la mujer a parir acostada, con las piernas subidas a estribos, una posición a todas luces disfuncional para el acto de parir. Sin embargo Lapidus señala que en los hospitales públicos hay menos interferencias: "Sucede que en los hospitales los médicos no tienen apuro porque están las 24 horas de guardia y cobran igual, así atiendan un parto o diez. Y muchos hospitales como el Fernández ya disponen de sillones de parto, que permiten a la mujer estar integrada a la escena del parto". Y dicho sea de paso, capitalizar la ley de gravedad.

Brenda Gringerg tiene 31 años y un hijo de ocho. "Cuando nació mi hijo me sentí muy maltratada y estoy segura que un parto no debe ser así. Desde que llegué al sanatorio me pasó todo lo que en la página web de la Organización Mundial de la salud recomiendan que no hay que hacer: me hicieron un enema, me rasuraron, me hicieron episiotomìa y me pusieron goteo con oxitocina. Tampoco fuen una buena experiencia para mi bebé ya que no me lo dieron enseguida y se complicó la lactancia porque le dieron complemento", enumera esta embarazada que tiene fecha para el nacimiento de su segundo hijo, auspiciosamente, este Día de la Madre. "Esta vez busqué a un médico que me inspirara confianza y tranquilidad y, sobre todo, que me facilitara la información para poder tomar desiciones con mi marido. Tahiel nacerá en un clima mucho más agradable", asegura, mano en panza.

"Durante el embarazo es muy importante tomar conciencia del propio cuerpo. No hay que dejarse avasallar y hay que respetar el tiempo de cada una", recomienda Ana Carolina Sierra, profesora de expresión corporal y danzas que se especializó en esferodinamia para embarazadas, una técnica que se realiza con pelotas flexibles.
"Durante las clases exploramos la relación madre -hijo registrando las sensaciones del cuerpo. El trabajo corporal con pelotas bien conducido, mejora la percepción del volumen corporal, aumenta el registro de las estructuras óseas y la musculatura del canal de parto - explica Sierra-. Además, trabaja sobre el piso de la pelvis y el periné, tan importantes en el momento del parto. Esto favorece el desenlace normal del parto, aunque por supuesto, nunca hay garantías". Las técnicas de esferodinamia se practican también durante el postparto, para ayudar a re acondicionar el cuerpo.

DE LA EXCEPCIÓN A LA REGLA

De todos los nacimientos que se producen en Argentina, se estima que mas del 35% se producen por cesárea. Esta cifra alcanza casi el 50% en instituciones privadas. "Si tenemos que recurrir a una cesárea, la hacemos. Pero no es un procedimiento que efectuemos con frecuencia. Para nosotros no es una práctica habitual sino una excepción", dice Burgo.

"A veces las mujeres sienten que, si se les realizó una cesárea, es un fracaso. Pero hay que pensar que cuando una mujer se embaraza, es para tener un hijo, no un parto o una cesárea", contra argumenta Lapidus, y agrega que, cuando es necesario realizar una cesárea, el médico debe informar a la pareja por qué se hace y responder todas sus dudas.

Verónica Simondi tiene cuatro hijos que nacieron en su casa."Elegimos, con mi pareja, el ámbito que consideramos más apropiado para que nacieran nuestros hijos, y estamos muy contentos de la elección. Los dos más chicos nacieron en el campo, donde vivimos ahora, y nos acompañó una amiga que cuidó a los mayores para que pudieran elegir si querían presenciar el parto o no. La experiencia de mi familia en los hospitales no es muy buena, ya que, a raíz de un mal parto, uno de mis hermanos sufre un retraso madurativo, por eso no dudé en elegir otra forma de acompañar el comienzo de la vida de mis hijos", cuenta serena, esta mujer que participa de los grupos autogestivos de mujeres que comparten sus experiencias de parto y crianza los jueves a las 14 en el Hospital Nuestra Señora de Luján.

NACER EN SECRETO

Pero no todos los que eligen parir en casa son tan frontales como Simondi. Muchos no se animan a contárselo a sus familiares por temor a los cuestionamientos. "No contamos para no generar preocupación. Nadie en nuestra familia podía tomarse el tiempo que nos tomamos nosotros para investigar y saber.
Además, no estábamos empecinados con tener a Nina en casa, queríamos intentar hacer aquí el trabajo de parto. Como todo se dio bien, aquí se produjo el parto. Cuando llamamos para contar que ya había nacido en casa, todos se sorprendieron. Paro Nina estaba muy bien y todo había pasado", dice Sebastián.

"Cuando contamos que queremos que nuestro hijo nazca en casa, en general la gente nos dice que estamos locos, que es muy riesgoso. Pero son muy pocos los que realmente preguntan de qué se trata o que recaudos se toman. Muchos opinan que es más seguro en una clínica. Eso pensaba yo antes de mi primer parto", se sincera Brenda Grinberg, profesora de matemáticas de Paternal.

"No estamos peleados con los avances tecnológicos -aclara Burgo-. El riego del parto puede identificarse durante los controles prenatales. Si hubiera una placenta previa, un embarazo gemelar, hipertensión o diabetes -condiciones que alteran la salud de la mamá y el bebé- no hay duda de que el parto será en una clínica. El parto domiciliario se planifica, en todos los casos, contemplando la posibilidad de un eventual traslado. Cada pareja sabe a qué sanatorio recurrir si fuera necesario.

Michel Odent, el cirujano y obstetra francés que fue pionero en el parto acuático en los años `70, estuvo en Buenos Aires en septiembre invitado por la fundación Creavida. En una conferencia, Odent contó como descubrieron que, en aquellas bañeras con agua a 37ºC, muchas parturientas se sentían tan a gusto que no llegaban a salir y tenían allí a sus bebés. Pero también señaló que, según investigaciones posteriores, la inmersión a temperatura corporal disminuye los dolores y calma los nervios por lapso de una hora y media a dos; pasado ese tiempo, puede disminuir la intensidad de las contracciones. El especialista francés, que reside en Londres, resaltó la importancia de pensar, a largo plazo, qué clase de nacimiento queremos para las futuras generaciones. "Es muy importante facilitarle a la mujer espacios en los que se sienta cómoda para dar a luz", opinó.

Verónica Di Micheli recuerda con emoción el nacimiento de Nina. "la partera estuvo todo el tiempo con nosotros, las 15 horas que llevó el trabajo de parto. Antes del nacimiento, me preguntó si quería tocar la cabeza de la beba y me ofreció un espejo para que la viera. El hecho de sentir la bolsa y la cabeza de Nina me dio muchísima fuerza. Apenas nació me la dieron. Yo la tenía mientras la secaban. Al minuto de haber nacido estaba tomando la teta. Eso fue muy fuerte, muy emotivo", relata.

"Yo no soy muy expresivo, sin embargo cuando corté el cordón me emocioné muchísimo y no podía dejar de llorar: Nina abrió en mi un canal de emoción desconocido", cuenta sebastián con su hija en brazos.

Nina llora y Sebastián, su papá, se acerca a ponerle el chupete mientras habla de la fortaleza de su esposa y de la emoción de acompañar el nacimiento de su hija en su casa. Verónica, la mamá, se apura a aclarar: "No hubiera podido hacer todo lo que hice sin mi marido al lado". Nina ya no llora. Quizá pronto componga, con su padre, la canción para el primer Día de la Madre que él entonará y ella seguirá atenta y sonriente.

MAS INFORMACIÓN:

www.dandoaluz.com.ar
www.partohumanizado.com.ar
www.crianza.com.ar
www.fundacioncreavida.org.ar
www.relacahupan.org

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