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Cuando
dentro nuestro se está gestando un nuevo ser, es el momento en que
espiritualmente estamos más perceptivas, sensibles y con la emoción
tan a flor de piel que es cuando más necesitamos expresar lo que
sentimos y vivenciamos. Seguramente nos resultará muy difícil traducir
en palabras todo ese caudal de emociones, sin embargo no podemos
retenerlas, queremos compartirlas ó simplemente exteriorizarlas.
Eligiendo pintar
El mágico mundo de la plástica,
es un medio a través del cual podemos disfrutar del color, las texturas,
el empaste y la libertad para dar a luz nuestros sentimiento; tan
ricos durante el embarazo. No es necesario tener grandes dotes o
experiencia pictórica previa. Mi propuesta en Talleres para embarazadas,
es trabajar desde el interior hacia el exterior del cuerpo a través
de la música, la conección con uno mismo, con el bebé y con el entorno.
Esta concentración favorece la visualización de imágenes, nunca
tan frescas, tan luminosas como en esa etapa creativa. Y si algún
temor se insinúa, cosa bastante frecuente durante esos nueve meses,
la liberación expresiva permitirá aliviar la angustia
Esperando resultados
Tal vez lo más positivo sería
no proponerse la actividad plástica en el embarazo como el inicio
de una nueva vocación, hasta el momento postergada o abandonada.
Lo ideal sería encararla como una actividad diferente que puede
brindarnos placer, a la vez que un entorno estimulante, y que nos
sirve como un vínculo de contención y expresión donde compartir
lo que nos pasa. Lo que debemos tener como objetivo no es la obra
en sí misma, sino el proceso mediante el cual llegamos a su concreción.
No habrá entonces obras buenas o malas, sino que todo tendrá su
valor intrínseco por el solo hecho de disfrutar creando.
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