Número 2
Aprender a parir Entrevista a Brígida Morgenroth

Visitamos a Brígida Morgenroth para que nos contara si se puede o no aprender a parir. La elegimos por considerarla una pionera en el trabajo con embarazadas en la Argentina, y maestra de maestras en este hermoso oficio.

¿Quién es Brígida Morgenroth?

Me dedico desde hace 50 años a la educación corporal de las madres durante el embarazo, a la psicoprofilaxis obstétrica y a la formación de profesionales, tareas que han evolucionado abriendo nuevos horizontes a lo largo de esta mitad del siglo. Nunca me olvidaré la experiencia única del nacimiento de mi hija en 1952, que me permitió aplicar en mí lo que estaba enseñando.

Los médicos y parteras desfilaban por mi habitación para ver a esta mujer rara que se relajaba tanto en las contracciones, rechazaba la anestesia y cuyo parto se hizo en la mitad del tiempo previsto. Entonces mi trabajo era revolucionario y sus metas, aunque limitadas según los criterios actuales, mantienen su validez

¿Cuáles son las metas de su trabajo con las mamás?

Estimular la capacidad funcional del organismo materno durante el embarazo, prevenir las frecuentes molestias de los últimos meses, aliviar y facilitar el parto por medio de la relajación, respiración y pujos.

¿Eran diferentes los roles de los padres en el parto?

Antes, la única estrella era la mamá, se daba poca importancia a la participación del papá y el bebé era el gran ausente a quien se lo llevaba a la nursery inmediatamente después para que la mamá pudiera descansar. Recién a partir de la visita del Dr. Leboyer, impulsor del parto sin violencia, y la influencia del psicoanálisis se tomó en cuenta al bebé como ser que siente, sufre y reclama mucho contacto amoroso con su madre.

Al priorizar hoy el vínculo con el hijo, damos un sentido mucho más profundo al protagonismo de la madre y su pareja en el embarazo, parto y puerperio. La mujer embarazada actualmente estudia y trabaja a la par del hombre, cuando por ejemplo hace 50 años, la única profesión aceptada era la de maestra. La mujer requiere cada vez más, un espacio donde poder compartir entre pares sus vivencias del embarazo, conectarse con su bebé, con el asombroso desarrollo que éste realiza y con las modificaciones en su propio cuerpo.

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