Número 2
Padres: presentes con aviso Por Sergio Sinay (*)

Estoy convencido de que se necesita más coraje para eso que para a la guerra o agarrarse a trompadas con otro hombre, que se necesita más creatividad para la paternidad que para hacer buenos negocios o inversiones, que se necesita más fuerza para ocupar este lugar que para aguantar un dolor físico o para levantar un mueble. Es, claro, otro tipo de creatividad, de coraje y de fuerza, distintos de aquellos que nos han enseñado que distinguen a un hombre. Creo que un hombre que elige ser protagonista de su paternidad y pone en ello presencia física y espiritual, intuición, sensibilidad y constancia es un hombre que está enriqueciendo su masculinidad en las zonas menos aceptadas, transitadas y estimuladas de esta condición.

  • Se aprende a ser padre permitiéndose descubrir al hijo como a una persona única y diferente y no como una simple prolongación de uno mismo.
  • Se aprende a ser padre admitiendo las propias dudas, temores y desconciertos.
  • Se aprende a ser padre ocupando el espacio necesario para los propios ensayos y errores.
  • Se aprende a ser padre preguntando, planteando las necesidades propias.
  • Se aprende a ser padre abandonando las fórmulas y las verdades rígidas (" mi papá lo hacía así y está bien") para recorrer en cambio la propia vivencia.

Así como no hay un 'instinto materno' no existen las "verdades paternas". O, en todo caso todo es intercambiable. En la presencia, el hombre puede descubrir su "instinto". Y en la elección la mujer puede decidir cuáles son sus deberes. Mientras tanto, un hijo nace siempre de una mujer y de un hombre, es de los dos desde el principio, en las buenas, en las malas, y en las mejores. Ninguno es remplazable ni por el otro ni por nadie. No son intercambiables. Y es en la vivencia de ese milagro como cada quien aprende a ser el padre que puede ser. No hay otra receta. Y no hay ausencia con aviso.

*Sergio Sinay coordina grupos de masculinidad,
es escritor, autor de entre otros libros, Esta noche no, querida y Hombres en la Dulce espera.
Para comunicarse con él escribinos a la revista contacto@bebeabordo.com.ar,
que le reenviamos tu inquietud.
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