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Tan chiquito y al jardín

¿Quién no ha escuchado esta frase alguna vez? Muchos padres que optan por un Jardín Maternal para el cuidado de su bebé durante su jornada laboral, se han visto sometidos a este especie de comentario insidioso que los deja mal parados ante la mirada de los otros.

Es muy importante estar informado y seguro de la decisión tomada.

Los primeros años de la vida de un niño sientan las bases de su vida futura. Así como su vida afectiva depende de los primeros vínculos que haga con sus padres, su evolución intelectual dependerá de las relaciones psico-motrices que establezca con el mundo en el cual está inmerso.

Conociendo a los otros Lo mismo sucede con respecto a los vínculos sociales. Si bien la seguridad que le brindan sus padres lo animará a relacionarse, será un grupo de pares el espacio ideal para aprender el cómo, pues a estar con otros se aprende estando con otros. Para esto no es suficiente la plaza, los cumpleaños familiares o los vecinos; para que estos aprendizajes tengan sentido y un valor integral, hacen falta la continuidad del contacto afectivo y el uso de un mismo espacio físico que sólo pueden ser ofrecidos por una institución especializada.

El jardín maternal es el lugar apropiado ya que la asistencia diaria, la permanencia constante de grupos de niños, docentes y el espacio físico adecuado, les permitirán relacionarse con seguridad, anticipar lo que va a suceder y apropiarse de lugares y objetos para moverse sin temores. Por supuesto que hablamos de una institución que tenga un sólido sustento pedagógico, un profundo respeto por las necesidades del desarrollo y posibilidades evolutivas de los niños, una organización didáctica que responda, y canales de comunicación claros para la imprescindible circulación de información entre las familias y la institución.Un jardín donde el juego sea el ámbito para aprender con libertad y creatividad, donde el centro de la acción sea la formación de individuos activos, curiosos, independientes y capaces de desarrollar amplios criterios de valoración y respeto hacia los otros y a sí mismos.

¿Cuidarán bien a mi bebé? La institución que atienda a un bebé o niño de corta edad debe garantizar la cobertura de necesidades básicas, la calidad y la higiene. La alimentación, el cambiado y el sueño deben realizarse igual que en casa, con elementos similares, a iguales intervalos y momentos.A los profesionales que estén a cargo -maestras, auxiliares y otros- además de gustarles el trabajo con bebés, deben tener también estudios que incluyan nociones de pediatría, psicología y puericultura que les permitan desenvolverse correctamente en su tarea.

Marité Trolla / Ruth Zarebski Docentes