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La
relajación: la interacción mente-cuerpo
Transcribo un pasaje del libro,
La relajación del Dr. Herbert Benson: "Cuando hace unos años se
estrenó la película Lawrence de Arabia, protagonizada por Peter
O'Toole, la gente se agolpaba en los bares de los cines durante
el intermedio pidiendo bebidas refrescantes... Una auténtica epidemia
de sed cundió entre los espectadores, inmersos en la sofocante historia
del desierto que estaban comtemplando en la pantalla..." (1986,
págs.15/16).
La conclusión es obvia: lo
importante es nuestra manera personal de interpretar la realidad
o, mejor aún, la manera como nuestro cuerpo "ve" el mundo concreto
que lo rodea. La realidad para nuestros órganos puede ser lo que
la mente percibe como tal y después transmite en forma de mensajes
físicos. En el caso del filme, la gente no padecía falta de agua,
pero se identificaba tanto con aquella árida situación que los cuerpos
llegaban a convencerse de que se encontraban sedientos. En otras
palabras nuestras posibilidades reales de bienestar (o malestar)
son consecuencia directa de nuestra forma positiva o negativa de
pensar, de ver la vida. Pero no debemos perder de vista que así
como nuestra mente influye en nuestro cuerpo, nuestro cuerpo, al
reaccionar de determinada manera, a su vez realimenta nuestra actitud
mental (como espiral formando un verdadero círculo)...
Antes creíamos que había una
clara separación entre las fuerzas exteriores y la reacción directa
del cuerpo a ellas. Si a una persona se la privaba de agua durante
muchas horas, esa persona sentiría sed; si en cambio se la proveía
de agua a intervalos regulares, su sed quedaría saciada. Sin embargo,
hemos visto con el ejemplo de Lawrence de Arabia, que los espectadores
que contemplaban las áridas escenas del desierto sentían mucha sed,
independientemente del consumo de agua. La sed, el hambre y toda
una infinita gama de reacciones corporales dependen, no sólo de
la sed real, sino de lo que nosotros creemos que lo es. Cuando nos
referimos al parto o a cualquier otra situación de ansiedad sabemos
que surgirán inevitablemente las creencias y las imágenes albergadas
en nuestra mente y que las sentiremos tan reales como si así lo
fueran.
Si nuestras creencias e imágenes
son positivas, nuestro cuerpo responderá armónica y positivamente;
si no lo son, tal vez surjan tensiones musculares (defensas motrices
patológicas), y éstas a su vez perpetúen la situación de angustia.
Una vez más afirmemos:
círculo vicioso sin salida aparente que fatiga y debilita al "yo".
Lo que intenta la práctica de la relajación es crear un estado de
paz y serenidad de espíritu que optimice todas las funciones de
nuestro organismo.(...)
La palabra "relajación" comúnmente
se refiere a un cuerpo "tranquilo", "sedado" y a una mente "no estresada".
Ahora bien, la relajación verdadera y plena, tal cual la concibo
y la quiero transmitir, es una técnica que está sustentada por creencias
y valores personales.
El resultado de esta sumatoria
es la serenidad de espíritu. Si nos referimos puntualmente a la
situación de embarazo y parto, veremos eso con mayor claridad. La
relajación que la embarazada logra gracias a las técnicas aprendidas
y practicadas tiene como "soporte" el sentido que ella le quiera
transmitir a esa experiencia.
Se puede vivir una situación
de muchas y variadas maneras. La vivencia del parto se puede dar
en niveles de intensidad o profundidad muy distintos."
(*) En el nombre
del hijo, Maruca Viel Temperley
Editorial Paidos
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