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¿Multillizos
en casa? Por
Cecilia Draghi (*)
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A
veces el sueño de tener un hijo, por distintas circunstancias se
transforma en tener dos o tener tres o tener más... La pareja se
agranda y pasa a conformarse en una familia gigante donde sobra
felicidad, sobra amor, sobra sorpresa y sobra emoción... Lo único
que falta y hasta nuevo aviso, es tiempo para descansar... Descansar???!!!
"Fueron
diez años de esterilidad y al séptimo intento de fertilización asistida
quedo embarazada", relata Sara Numerosky. Tras la alegría y sorpresa
por la buena nueva, al poco tiempo tendría otra novedad. "Cuando
me hice la ecografía me dijeron que eran dos, yo insistí y el estudio
demostró que eran tres! A partir de entonces debí hacer reposo hasta
el momento del parto. ¿La primera reacción? Fue pánico", describe.
"No siempre el reposo debe ser absoluto, depende de las circunstancias",
destaca el ginecólogo Miguel Cogorno (h). Siempre de acuerdo con
cada caso, el especialista destaca que "se debe limitar la actividad
física de la futura mamá, efectuar controles más seguidos, realizar
una buena alimentación porque los riesgos más habituales son parto
prematuro, anemia y contracciones antes del momento de parir". Las
respuestas de los padres ante la noticia también difiere. "La típica
pregunta cuando toda mujer se hace la ecografía en el primer trimestre
resulta: ¿Es uno o dos?. Cuando se le contesta mellizos, trillizos
o más, la sorpresa los invade sobre todo cuando no existen antecedentes
familiares", grafica el obstetra. Cuando el ecografista le dijo
que eran más de un bebé, Dani de Prato, recuerda: "Fue una mezcla
de sentimientos inexplicable, por un lado estaba súper feliz, por
fin iba a ser mamá, pero sinceramente siempre en mis planes estaba
tener a mis hijos de a uno". Y más adelante añade: "Quedé helada,
creo que no reaccioné por dos meses; mi esposo me retaba, me decía:
"tanto luchamos por estos bebés y vos con esa cara", pero la verdad
que por mi mente se me cruzaban sólo preguntas y temores". A medida
que el tiempo transcurre, los padres van preparándose para el momento
del parto que "no siempre debe ser por cesárea, esto dependerá de
las condiciones materna y fetal. No es indicación absoluta", puntualiza
el doctor Cogorno
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| De
vuelta a casa ¿Y ahora qué? |
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Ya
pasaron los nervios del nacimiento múltiple. Todo salió como lo
esperábamos, y llegó el momento de que la gran familia vuelva a
casa. "Fue todo una aventura –describe Dany-, aunque tuvimos la
suerte de practicar bastante mientras estaban en neonatología, la
cosa era totalmente diferente en casa, durante los primeros meses
no conocíamos la palabra dormir". Dividiéndose como podían las tareas
entre los dos padres, ambos se recluyeron en su hogar. "Los primeros
días restringimos las visitas al máximo, solo se permitían las llamadas
por teléfono, primero por ser prematuros y aparte porque ya teníamos
bastante con los bebés como para atender a los amigos, cosa que
ellos entendieron muy bien", acota. Cada una de las mamás múltiples
reaccionó a su manera. "Al principio quería hacer todo yo como madre
omnipotente. Pero en verdad se necesita ayuda", remarca Sara. Para
Dany su actitud fue distinta a la de siempre. "Recuerdo que jamás
se me hubiese ocurrido hacerle lavar ropa a una amiga, pero cuando
los bebés eran muy chiquitos, toda colaboración extra que me ofrecían
la aceptaba". La cuestión para sobrellevar exitosamente la magnánima
tarea consiste en un aspecto fundamental.
"La clave es la organización.
Al mejor estilo batallón se debe tener horarios establecidos y un
sistema para cada actividad", destaca Ximena Niel, de Multifamilias,
una agrupación de padres con hijos múltiples. El modo de llevarlo
a cabo difiere de familia en familia. Sara, por ejemplo, dice: "Lo
que más me ayudó fue armarme una planilla con el nombre de los tres
y sus horarios". Para Dany, la clave fue "Llevar cuadernos, uno
para cada bebé, donde anotábamos todo!!!, los pis, las cacas, la
cantidad de leche que tomaban, si vomitaban, las medicaciones, vitaminas,
hasta los primeros logros, como sus primeros ajo, salidas etc. Una
vez por no registrar me pasó de cambiarle el pañal dos veces al
mismo bebé y el otro pobre, amaneció mojado hasta el cuello, mientras
el hermano estaba fresquito como una lechuga". Las confusiones están
al orden del día. "Muchas veces mi marido se confundía los llantos
y medio dormido, cuando lloraba Matías, que tenía su moisés a mi
lado de la cama, el palmeaba a Facundo que era el que estaba dormido
de su lado, y obvio, terminaban llorando y despiertos los dos!!!
y yo con unas ganas bárbaras de ahorcar a mi dulce marido!!", recuerda
Dany con humor.
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| Verlos
crecer |
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¿Cómo
criarlos, juntos o separados?. Esta es la pregunta del millón según
Ximena, que desde Multifamilias apuntan a que especialistas brinden
su aporte profesional en lo referente a la educación. "Tiempo atrás
las teorías señalaban que los chicos debían hacer todo juntos, luego
se consideró que convenía que actuaran por separado. Ahora se llega
a evaluar cada caso en particular", señala. Dividirse por cada uno
de los hijos no es tarea sencilla. "Recuerdo que los tres primeros
meses fueron los más duros, si bien nunca dejó de ser una hermosa
experiencia, me sentía mal dejando llorar a uno mientras atendía
al otro, pero con el tiempo los tres fuimos aprendiendo a esperar
y a manejar las situaciones", cuenta Dany. Contemplar su desarrollo
es un espectáculo increíble. "Ver un bebé es fascinante pero dos
que interactúan es una maravilla", relata Ximena, al tiempo que
concluye: "Una cosa importante para destacar es el rol paterno.
Es tan importante, y es tan de a dos esto de tener múltiples, que
de ninguna manera es algo terrible, realmente es una bendición".
En el mismo sentido coinciden todos. "Soy la mujer más dichosa del
mundo –finaliza Dany-, y realmente esta experiencia que me tocó
vivir, el ser mamá de múltiples es lo mejor que me pasó en la vida!!!".
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