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Por
Lic. Adriana Penerini -Psicóloga
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Embarazo
una etapa inolvidable…:
Abuelas por primera vez…
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Nina y
su abuela Ali
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Elegimos
ser mamás, pero no siempre se elige ser abuela.
A veces es una etapa que hay que afrontar inesperadamente,
antes de tentarse con la idea.
En otras ocasiones se espera largamente y los hijos no
responden
de una u otra forma llega, y un día, ante la noticia recibida,
se dan cuenta de que serán
Abuelas por primera vez!
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Todos
pasamos por el mismo lugar
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A veces pienso
en la vida como en un círculo por el cual todos vamos pasando.
Hay un punto de salida y un punto de llagada que se tocan, se parecen
tanto que todo empieza y termina como si atravesáramos la
misma puerta dos veces.
Así aparece un camino con diferentes hitos que hay que ir
conquistando, postas a las que hay que legar.
Todos pasamos por el mismo lugar, estaremos donde otros estás
ahora, y estuvimos allí donde otros acaban de llegar.
Podemos recorrer ese "redondel" de diferentes maneras,
pero para muchas cosas no hay atajos, no hay escapatoria.
Mientras crecemos vamos hacia a delante y recorremos el camino que
nos falta recorrer.
No nos lleva a todos el mismo -tiempo ni interno ni cronológico-
llegar a algunas experiencias, no nos cuesta lo mismo, no nos es
igual de fácil ni igual de difícil a unos que a otros,
no tenemos el mismo entusiasmo, ni los mismos miedos, cada uno recorre
el círculo con un estilo particular.
Así cuando una mujer embarazada está con su mamá
y se abrazan en un encuentro fraterno, integran un encuentro donde,
el bebé está allí donde estuvieron la futura
mamá y la futura abuela, la mamá está ahí
donde estuvo la abuela, y la abuela está allí donde
estuvo su mamá y así podemos seguir en esa suma de
círculos concéntricos que tienen en este momento de
pibot al bebé por venir…
El bebé tiene todo por aprender, pero ellas tienen además
de mucho por aprender, mucho por enseñar y muchísimo
por rememorar.
Hay que aguzar el instinto y dejar a la memoria más profunda
aparecer.
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| Estuvimos
allí |
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Podemos aprender
mucho en los Cursos de Psicoprofilaxis, mucho más en los
libros, estar atentas a algunos videos o programas de televisión
especializados, estudiar un tratado de obstetricia, pero nada de
lo que acumulemos como conocimiento formal ,va a parecerse en su
eficacia, a aquello que tiene que ver con la propia experiencia.
Las mamás primerizas creen que no saben nada, que
todo va a ser nuevo para ellas, sin embargo es bueno entrenarlas
en la idea de que solo tienen que "recordar".
Cuando ven la panza o luego al bebé pueden pesar "ya
estuve allí", cuando el bebé llora la mamá
no entiende, pero si se deja hacer lo que le murmulla el INSTINTO
al oído, actuará con fluidez y de manera acertada.
Acunará al niño, le hablará suavemente, ella
"recuerda" que así es como a uno le gusta cuando
es bebé…
Cuando la futura abuela se enfrenta a la nueva condición
de madre de su hija o su nuera, también puede hacer memoria.
Ella pasó por ese lugar, hace tiempo…pero esas vivencias
no se olvidan con facilidad.
Debe aguzar sus sentidos para rescatar, no lo que le permita dar
un consejo, sino aquello que la invita a tratar a su hija como ella
quería ser tratada.
Entender, estar cerca, no llenar de palabras, abrazar y acunar igual
que la madre hace con el niño, la mujer que espera tiene
una especie de regresión y necesita expresamente que la toquen,
que la ayuden, que le confirmen que la quieren…
La abuela quizás no tenga a su propia mamá
o tal vez sí.
En todo caso podrá armar su modelo de abuela con todos los
retazos de otras abuelas, propias y ajenas, que haya conocido…
Lo que me gusta lo acondiciono y lo pego o lo coso o los ato, lo
que no me gusta lo descarto, sin culpa, elijo solo lo que me sirve
para este tapiz que estamos armando juntas, que es el producto de
la trama que queda entre las diferentes maneras en que cada uno
-a su tiempo- vamos andando por la circunferencia…
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| Cómo
son las abuelas |
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Hay un modelo
predeterminado que sirva para ponerse en marcha sin tamiz de por
medio?
Deberían - las que va a ser abuelas- cumplir con ese mandato
social, cultural que viene de afuera?
En todo caso, ahora que las mujeres de 50 y pico de años
tienen hijos, será ser abuela algo que pasó de moda?
Se transformará en un pasaporte a la tercera edad y con él
llegaremos a lugares que no queríamos conocer?
Es garantía de estar viejas, feas, perder el atractivo como
mujeres ?
Muchas de estas preguntas aparecen, se digan en vos alta o no, y
con ellas la dificultad para pensarse en ese nuevo puerto como un
barco con todas las velas henchidas, y con ánimo de recorrer
por mucho tiempo el mar…
La idea sería no pensar en cómo son las abuelas,
sino en qué tipo de abuela quieren ser…
Ponerse de cuclillas en el piso a seleccionar ese material del que
hablaba, que nos permitirá hacer el tapiz que más
les gusta, dándose permiso para descoser, desatar, volver
a empezar, hasta que sintamos que se parece más a lo que
imaginaron.
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| Para
quedarse pensando… |
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Así
es que cómo son las abuelas no debería
importarles, pero sí aprovechar esta nueva oportunidad que
les da la vida para ser aún mejores madres, para ser aún
mejores personas, para estar más cerca de lo que les gusta,
que de aquello de lo que deberían estar.
Para empezar por qué no alguna tarea pendiente, para aprender
a tejer, a pintar sabanitas, a andar en bicicleta, hacer un curso
de portugués…
Es la vida esa que llega que nos despierta otra vez, que nos sacude
con su fuerza, el bebé nuevo traerá también
energías para él y para todos, el pan que
todos esperan no es otra cosa que la nueva oportunidad, el nuevo
impulso de hacer cosas nuevas o de hacer mejor aquellas que hacemos.
Abuela sin rodete - como dijo siempre mi mamá- es un modelo
posible, en jean, en zapatillas o con batón, lo importante
es que se parezca a lo que cada una quiere.
Que se anime a estar SIN ACONSEJAR, a decir SIN CRITICAR a sugerir
SIN ORDENAR, a ayudar en aquello que los nuevos padres necesitan.
Abuela por primera vez…un desafío nuevo que las hará
nacer otra vez un poco.
Lic.
Adriana Penerini
Directora editorial
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