|
Las opciones
podrían continuar. Pero basta con éstas para confirmar algo evidente:
la familia ya no es lo que era, y el padre tampoco. Una encuesta
privada que se hizo en 1994 en la Capital Federal preguntó a 300
hombres de entre 25 y 72 años si había cambios entre ellos como
padres y sus padres: el 78 por ciento respondió muchas. Lo que no
les resultó tan fácil fue explicarlas.
Acostumbradas
a certezas de hierro, muchas generaciones de hombres y mujeres no
dudaron sobre cómo ser padre o madre. No había opciones, además.
No es nuestro caso. Esta es una época de incertidumbres. Las incertidumbres
multiplican las opciones y actualizan la posibilidad de elegir y
de hacerse responsable de las elecciones.
La socióloga
francesa Evelyn Sullerot, autora de El nuevo padre, dice: "La piedra
angular sobre la que se edificaba el sistema patriarcal se ha roto".
¿Desde cuando? Según ella, desde que en los años 50 apareció la
píldora y la mujer pudo hacerse cargo de la anticoncepción, que
antes corría por cuenta absoluta del hombre. A partir de entonces,
cada vez más, la decisión de tener un hijo empezó a ser discutida
y compartida. "En pocos años se pasó del reino del padre al de la
madre -dice-, aunque gracias a Dios la mayoría de las parejas discute
y decide en común este tema".
Lo cierto es
que ése fue -casi inadvertido- un primer paso en el cambio del modelo
tradicional del padre. Y a él se sumaron, en las décadas siguientes
otros: el crecimiento del rol social y laboral de la mujer, la consiguiente
transformación de la familia, cambios en la educación, en las relaciones
humanas, etc.
También en
1994 -Año Internacional de la Familia- la ONU hizo varias encuestas,
con este resultado: hasta los años 60 la casi totalidad de las familias
estaban constituidas por padre, madre e hijos; hoy el porcentaje
total se reparte en familias monoparentales, parejas no casadas
con hijos, madres solteras, familias ensambladas (segundo matrimonio
con hijos previos), etc.
En el 22 por
ciento de las familias argentinas en el año 2001 el jefe del hogar
es una mujer (esto significa 2 millones de mujeres divorciadas,
solteras o viudas). En vista de este panorama, ¿cómo definir al
padre, qué características atribuirle?
|