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Por el Dr.Ricardo
Danielle Obstetra
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¿PARTO
DESPUES DE CESAREA?
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Que
“no tiene nada que ver”, que “no es prudente”,
que es “correr un riesgo innecesario”, estos son algunos
de los comentarios más frecuentes.
Bebé a Bordo se propuso en esta nota, derrivar algunos mitos,
y acercarse a datos concretos en torno a la posibilidad de un parto
luego de una cesárea.
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| La
pregunta frecuente |
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Doctor: -“Mi
primer hijo nació por cesárea.
¿Necesariamente mi próximo hijo nacerá por
cesárea?.”
Frecuentemente escucho esta pregunta en mi consultorio.
En 1916 se propuso en EEUU la norma de “una cesárea,
siempre cesárea”. Esta aseveración sigue siendo
sostenida por distintos grupos u obstetras en forma individual
La cesárea anterior como causa
de cesárea es en la actualidad el motivo principal de la
indicación quirúrgica, incrementando en forma geométrica
su frecuencia.
Con este motivo se realizan trabajos en distintas instituciones,
tratando de evaluar el riesgo materno-fetal de un trabajo de parto,
en pacientes que ya tenían una cesárea.
Supuestamente, el riesgo mayor sería la rotura uterina producida
por las contracciones en la cicatriz de la cesárea anterior,
y las consecuencias de esto sobre la salud fetal y la de la madre.
Los resultado de las estadísticas realizadas fijan este riesgo
entre 0 y 0,7 %, lo que es mínimo, en un centro de atención
con los medios necesarios, y teniendo en cuenta que la rotura, es
una posibilidad aún en un trabajo de parto normal en pacientes
sin cicatrices uterinas.
A partir de estas consideraciones, me encuentro en situación
para responder a mi paciente:
-“Con
las condiciones adecuadas tiene aproximadamente el 50 % de posibilidades
de tener su próximo parto por vía vaginal.”
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| Tomar
la decisión |
La decisión
de iniciar y continuar con un trabajo de parto normal debe ser tomada
en conjunto por el obstetra y la madre.
Puede ser que su obstetra no sea partidario de un parto vaginal luego
de cesárea, en base a su experiencia, a estudios consultados
, o a las conductas habituales del centro en que se formó,
lo que de ningún modo es criticable.
Puede ser también que usted como paciente, no esté convencida
de pasar por un trabajo de parto, sin saber si finalmente culminará
por vía vaginal, o puede haber tenido una buena experiencia
en su cesárea anterior y no está dispuesta a experimentar
nuevas situaciones.
Por esto, las primeras consultas deben
estar destinadas, además de al control del embarazo, a concensuar
entre ambos, la conducta a seguir en el momento del parto.
Con frecuencia el obstetra le solicita firmar el “consentimiento
médico informado” en el cual se ponen de manifiesto las
condiciones obstétricas actuales, las posibilidades terapéuticas
(distintas formas de terminación del parto), posibles riesgos
derivados de la conducta a tomar, respuestas a las preguntas por usted
realizadas, y su afirmación de que comprende todo lo anteriormente
analizado.
Este consentimiento no releva al profesional de actuar con toda su
idoneidad y solicitud, pero legalmente es importante y no debe actuar
como un elemento de disuasión.
Al ingresar al sanatorio nuevamente firmará un formulario ad
hoc, con los mismos datos.
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