|
Cuándo
y Por qué?
El mejor momento de elegir al pediatra es antes del nacimiento,
durante los 2 últimos meses del embarazo. La consulta prenatal
tiene por objeto conocerse mutuamente y despejar dudas y preguntas.
La consulta prenatal sirve para conocerse, y para preparar tanto
a los padres y al médico para el futuro inmediato. La relación
médico paciente va entrando en mutua confianza progresivamente
y la consulta prenatal es un buen momento para comenzar.
Una de las decisiones más
importantes de los padres es elegir al pediatra. Si establecen una
buena relación con él lo frecuentaran hasta la adolescencia.
El pediatra no sólo trata enfermedades, sino que los asesorará
en desarrollar vuestra capacidad y autoconfianza para ser padres.
La intención del pediatra
es que, con su ayuda, los padres lleguen a sentirse capaces de ir
resolviendo los problemas que se vayan presentando.
Algunas cosas que los padres
deberían conocer del pediatra que van a elegir son: cómo
trabaja, cuántas veces por semana atiende, si lo hace solo
o en equipo, si se consigue turno con facilidad, cómo se
hace para hacerle preguntas telefónicas, si se lo encuentra
los fines de semana y durante las noches, etc. También si
va al sanatorio a ver al recién nacido, cuán frecuente
son las visitas después del nacimiento, su actitud con la
lactancia, cómo maneja el t ema de las urgencias, si va a
domicilio, si la comunicación es fácil o no y quién
se hace cargo de las urgencias y consultas cuando el pediatra de
cabecera no está disponible.
También para el pediatra una entrevista antes de que nazca
el bebé es importante, para conocer la personalidad, la historia
familiar, las dudas y temores de estos futuros padres, todo esto
redundará en una mejor contención a los padres cuando
el bebé nazca y favorecerá que ellos puedan establecer
un buen vínculo con el recién nacido.
|
|
|
El
pediatra siempre tiene razón?
|
|
Desde
el punto de vista mío como profesional que trabaja
directamente con la mujer y el varón en tanto padres,
es muy importante que tengamos en cuenta que el SABER, no
siempre está afuera de nosotros.
Recibo todos los días madres con la inquietud de Aprender,
y aprender no es estrictamente aceptar el conocimiento de
afuera libros-revistas- videos- profesionales etc- como
si nosotros no supiéramos NADA.
Aprender tiene que ser una conducta activa que permita aflorar
lo que tenemos de información como raza humana-
como género- femenino o masculino- como especie animal-
afuera, con fuerza.
Las personas saben mucho más de lo que creen , también
en relación a la crianza de sus recientes hijos, solo
deben procurarse la ayuda necesaria, un pediatra debería
ser eso, un "gran ayudador ", que sabe diferente
que uno, desde otro lugar, que puede diferenciar por su entrenamiento
entre un signo y otro, y ser frío cuando es necesario,
pero no deberíamos darle el lugar del saber absoluto.
Muchas mujeres hacen cosas sin convencimiento, solo "porque
lo dijo el doctor", ese es un extremo peligroso, las
mamás deben mantener o descubrir el contacto con su
intuición, con sus sensaciones, que muchas veces son
más claras que las del resultado de un análisis
concreto.
Hay una subjetividad en juego, la de esa familia, la de esa
díada madre-hijo, la de ese bebé.
La elección adecuada del pediatra que lleva un tiempo,
y por eso también recomiendo hacer con anticipación,
es la elección de un "compañero de ruta"
que nos va a aportar siempre amorosamente, con autoridad,
pero no desautorizando, su parecer y su consejo, para logra
el equilibrio en favor de la salud del niño, que es
siempre de la familia toda.
Lic.
Adriana Penerini
Psicóloga
Especialista en maternidad,
paternidad y crianza
|
|