Número 13
NOTA DE TAPA
Dr. Osvaldo Stoliar - Pediatra*

La Consulta Prenatal
 

LAS PREGUNTAS HABITUALES en la CONSULTA PRENATAL
Durante la consulta prenatal buena parte de las preguntas se refieren al nacimiento y a los días que le siguen. En los días de internación y los que siguen después del alta, es importante estar lo mas tranquilos y apoyados posible. En mi experiencia estos que detallo a continuación son los temas que surgen más habitualmente en estas entrevistas. Cada Pediatra dará su punto de vistabrindando una guía que ayudará a los padres.

Cuidados de la madre
Luego del parto la madre habitualmente se siente feliz, exhausta, dolorida y excitada a la vez. Esto requiere tomar las cosas con calma y tener algunos cuidados especiales.

No se recomienda recibir visitas durante las primeras horas, es fundamental preservar este espacio para que ambos padres y el bebé se conozcan. Luego las visitas deben ser reguladas según cómo se encuentren la madre y el niño, respetando los momentos de lactancia.
Durante los primeros 2 meses de vida de cualquier niño, notarán que, cuando hay a su alrededor mucha gente y ruido, el bebé tiende a aislarse y duerme mucho o se queda tranquilo, pero más tarde esa sobreexcitación a que está sometido generará llanto inconsolable. Por lo tanto, si ven que no pueden controlar la cantidad de visitas, es conveniente enviar al bebé a nursery por unas horas.

 

Cómo se comporta el bebé recién nacido
El recién nacido duerme profundamente la mayor parte del día, sólo se despierta para alimentarse y está alerta y tranquilo por unos minutos. Debe "trabajar" muy intensamente para adaptarse a la vida extrauterina (ruidos, colores, olores, horarios, etc.). Cuando necesita una descarga para las tensiones diarias es habitual que llore, lo normal es entre 2 a 4 hs por día. En general este llanto se atribuye a diversas causas como "cólicos" y suele calmarse acunando y meciendo al bebé, quitándole la ropita y colocándolo en contacto piel con piel con la mamá. Los llamados "cólicos" suelen aparecer recién a los 15 días de vida.
Cuando permanecen acostados en su cunita se los envuelve con una manta bien ajustada al cuerpo y esto también los tranquiliza. No es bueno "sacudir" al niño mientras se lo pasea por la habitación, sino por el contrario, arrullarlo suavemente y, a veces, simplemente quedarse sentado sosteniéndolo, hablándole y esperando que se le pase. Algunos niños se calman al succionar algo como el chupete o su mano, esto se llama succión no nutritiva y en este caso la teta no ayuda porque si se lo sobrealimenta puede ser contraproducente y generar más disconfort aún.
Algunos bebés tardan uno o dos días en "despertarse", esto significa que aunque no duerman permanecen somnolientos y les cuesta alimentarse, pero en general no es alarmante ya que la situación se resuelve espontáneamente luego de 48 hs. En realidad la cantidad de alimento que necesita el recién nacido durante los primeros días de vida es insignificante, le bastan unas pocas gotas de calostro.

El estado de ánimo de la madre puérpera
Es habitual que la madre puérpera se sienta desbordada, muy emocionada por una lado y por otro tiene que aprender una gran cantidad de cosas al mismo tiempo, por eso necesita a sus familiares más queridos al lado. La madre requiere mucha ayuda, apoyo y comprensión. Hay factores físicos, emocionales y hormonales que conllevan a la aparición de la "depresión puerperal". Si bien es algo muy molesto también favorece el vínculo con el bebé, la madre al sentirse más vulnerable se identifica mejor con su hijo.
Hablarle mucho al bebé, contarle todo lo que sienten los padres, también enriquece mucho este vínculo.
Este es un período transitorio de mucha sensibilidad, si la madre está bien contenida y acompañada, se resolverá gratamente al cabo de unas semanas.

 

El rol del padre
El padre obviamente juega un rol fundamental. Si participa activamente durante el trabajo de parto, contiene a la madre y al bebé. Al compartir este momento se involucra desde el principio en la relación. Además protege a ambos de los estímulos externos que puedan resultar molestos, como las visitas, los llamados telefónicos o las cuestiones administrativas. Se ha visto también que la voz y el contacto corporal del padre calma muchísimo a los bebés, inclusive más que las propias madres a veces.
La internación en el sanatorio es la primera oportunidad que tiene la familia de reconocerse como tal. Al volver a casa notarán que estos pocos días han marcado una línea divisoria, un antes y un después en el transcurrir de la paternidad, y por esta razón son fundamentales los días previos al parto y los momentos de intimidad que la nueva familia pueda tener en el sanatorio.

También otras preguntas, referidas a lactancia, cuidados del bebe, sueño, llanto, trabajo del padre, vuelta al trabajo de la madre, familia y abuelos y cualquier otro que parezca de interés a los inminentes padres. *El Dr. Osvaldo Stoliar es Pediatra.
Si querés comunicarte con él envianos un mail a
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Que te llegará su respuesta.
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