Número 19 I N F O R M E Psicomotricista Paula Landen(*)


Mamás cansadas…
Además de los nuevos cabestrillos también han aparecido en el mercado otros objetos que colaboran en la acomodación postural de la madre para el momento de la lactancia.
Estos objetos son almohadones con forma de media luna, que anatómicamente se adaptan a la cintura de la mamá, sobre "la media luna" de gomaespuma acuestan al bebé y le dan de mamar.
Esto nos lleva a pensar si el mundo de la industria del bebé y la madre diseñan objetos solo pensando en la comercialización, ó cuál es el concepto acerca de dichos objetos.
Es cierto que las mujeres de hoy en día, en las grandes ciudades, tienen resueltas muchas cuestiones domésticas: lavarropas, horno microondas, freezer, etc, que facilitan las tareas del hogar. Esta mujer que hoy está inserta en el campo laboral: comercial o profesional trabaja en gran parte la misma cantidad de horas que el hombre.
Las licencias por maternidad siguen siendo las mismas (en cuanto a prolongación de tiempo), de manera que podríamos decir que la madre que se ha levantado 4 veces de noche para calmar a su bebé o darle de mamar, se siente exigida de estar en su trabajo como si nada pasara.
Su cuerpo está trabajando en la producción de leche y atravesando un proceso de reacomodación hormonal.
Podemos decir que el cuerpo de la maternidad actual es el cuerpo cansado.
La cultura occidental, sumida en la ecuación mujer delgada = mujer bonita, mujer delgada, y sexy = madre "top", obliga además a la mujer, madre - trabajadora a verse presionada por cuidar su imagen. Además del cuerpo cansado, es portadora del cuerpo exigido.
Cuánto agobio puede significar a veces cargar al bebé, durante el día y la noche, cada vez más, observo mamás con muñequeras, padeciendo tendinitis de sostén materno y por la manipulación de los cochecitos.
Frente al cuerpo cansado y el cuerpo exigido de la mujer-madre, los objetos de sostén atienden la necesidad corporal de alivianar el peso, dejarse ayudar por la gomaespuma de la media luna para dar el pecho sin que se vuelva agobiante; no por el acto mismo, sino frente a las tensiones del cuerpo, permitiendo dar lo más relajada posible, y que ese dar sea una entrega del alimento y de la presencia.

 

Otro testimonio…
Conocí a R. en su domicilio para enseñarle los masajes para su beba. Una mamá primeriza y reciente, en su departamento luminoso y tranquilo, de fondo una música suave como un organillo al lado del bebesit.
La beba tranquila, la madre también, llena de preguntas y con buena respuesta hacia su hija ante cada gesto. En un momento dado la beba llora y su madre se dispone para darle de mamar. Me sorprendí al ver cómo se quitaba la remera, quedándose con el torso libre para el encuentro piel con piel , no es lo más habitual en esta época , aunque nos hallemos entre mujeres. Seguidamente, buscó el almohadón de la luna y se acomodó en el sillón, sobre su falda el almohadón y sobre éste la bebé quien se prendió bien al pecho mientras su madre sólo contactaba su mano ahuecada en la cabecita.
Me impactó, al principio lo sentí contradictorio, tanta libertad para el contacto íntimo piel a piel y finalmente apenas dos puntos de contacto mínimos: teta y boca; mano cuenco y cabecita.
Sin embargo se las veía deliciosas, relajadas dándose en la entrega y la toma del alimento.

A las madres de menores o bajos recursos no se les presentan algunos de estos inconvenientes sino otros más serios, respecto de la supervivencia, la comida del día y la salud. La ventaja es que al tener menos recursos son creativas en la transformación y reciclaje de lo que sí tienen; y en la conservación de pautas de crianza trasmitidas de generación en generación.

"…las "reglas" de crianza consensuadas que tienen tal aura de credibilidad, se basan mayormente en una mezcla de tradición, moda pasajera y sabiduría popular con un toque de ciencia. En realidad, pocos han analizado si las reglas de una sociedad funcionan mejor o peor que las tradiciones de otra en cuanto a producir adultos funcionales y felices." (M. Small 1999)

* Paula Landen es Psicomotricista.
Trabaja con mamás y bebés desde hace muchos años
especializándose en Shantala y Grupos de Juego para mamás y Bebés

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