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| Tomado
del “Cuadernillo para padres” de
APAPREM Testimonio En primer lugar es difícil volver a casa con las manos
vacías, cuando nos dan de alta y tu bebé queda en
la clínica, es como que no sabes a qué fuiste a ese
lugar. No te operaron de nada, no te sacaron una muela, llegaste
a ese lugar a tener a tu hijo y te vas con las manos vacías.
Es muy fuerte para una mamá irse sin tu hijo a casa, por
más confianza que le tengas a la gente con la que se queda
tu bebé.
| Durante los días
o meses que pasás en la neo te vas acostumbrando
al ritmo de esos cuidados. El control cada dos horas,
el estar todo el tiempo conectado a los sensores que
te dicen que temperatura, latidos, respiración
tiene tu bebé, al menos nosotros nos acostumbramos
mucho a eso, y después
cuando tu bebe
está desconectado, es como que te falta algo que
te informe que está todo bien.
Creo que uno se mal acostumbra a que tenés un equipo muy cerca a cada
momento, y el bebé también se acostumbra a los tiempos de la
neo y después cuando estas en casa es un poco difícil revertir
esos tiempos.
También recuerdo que llega un momento que te lo querés
llevar a casa porque querés estar cuanto antes todo el tiempo , porque
sabes que está bien, y que solo le falta subir unos gramos que se hacen
interminables. |
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Se hacen un poco largas
las esperas cuando están revisando quizás
a un prematuro que esta con algún problema y tenés
que esperar afuera de la neo para poder estar con tu bebé.
Es gratificante ver el progreso de tu hijo día a día porque cuanto
más avanza más cerca está de llegar a casa. El paso de la
incubadora a la cuna, el aprender a tomar la teta, el pasar el umbral de 1.990
kg. Todo es un aprendizaje.
Nos hizo muy bien al momento de tener el alta estar con él en una habitación
por dos días para habituarnos mutuamente y empezar a acostumbrarnos a
que ya no estaban mas los sensores!!!
Una vez que llegamos a casa nos volvimos un poco “maniacos“ con los
controles de temperatura y con el tema de las visitas , que estuvieran sanas
, que no tuvieran resfríos, que no vinieran todos juntos y bueno después
de tanto tiempo de querer tenerlo con nosotros, nos importaba más nuestro
bebé todo lo demás!!!
Carolina, mamá de Enzo, nacido el 08/01/00 , con 1.300 kg y 31 semanas
de gestación. |
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*Dra.
Gabriela Pose
Dra.
en Psicología
Psicoanalista de niños y adolescentes.
Especialista en vincularidad temprana.
Autora del libro de Ed. Candil. Ser padres prematuros.
Integrante del equipo profesional de Apaprem
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